El 16 de febrero de 2022, ante la misma comisión del Senado, Hala Abou Hassira ya alertó sobre la ocupación militar israelí, la colonización y el bloqueo en Gaza que aniquilaban cualquier perspectiva política de resolución del conflicto. Tres años después, la embajadora indica que la situación ha «superado la etapa de alertar» y ha querido subrayar «la imperiosa necesidad de actuar» ante los «crímenes de guerra de Israel en Gaza y Cisjordania».
Desde el ataque del 7 de octubre por parte de Hamás, la Franja de Gaza ha estado bajo el fuego de los ataques israelíes. En total, se han registrado más de 55.000 muertos en el enclave y 120.000 heridos. Para el senador de Los Republicanos y presidente de la comisión de Asuntos Exteriores, Cédric Perrin, es una «guerra que parece no tener fin».
«Trampa mortal»
Mientras los ataques continúan diariamente en Gaza, la población también tiene que sufrir la hambruna. Desde hace un mes, Israel y Estados Unidos han recuperado el control de la distribución de ayuda alimentaria. Ahora, solo cuatro sitios permiten la distribución de ayuda alimentaria, frente a más de 400 cuando las Naciones Unidas se encargaban de este servicio. Además, varios observadores afirman que el ejército israelí dispara contra la multitud durante las distribuciones de ayuda, incluido el periódico Le Monde, que reveló en una investigación en vídeo que una multitud de civiles palestinos fue blanco de disparos procedentes de posiciones militares israelíes. Durante estas distribuciones, cerca de 500 personas habrían sido asesinadas.
«La hambruna se utiliza como arma de guerra, por lo que es un crimen de guerra», advierte la embajadora. «La distribución de ayuda alimentaria se utiliza como una verdadera trampa mortal». Ante esta situación que califica de «apocalíptica» con una población «condenada a una muerte lenta e inminente», hace un llamamiento a los Estados y organizaciones internacionales para que asuman sus responsabilidades.
«La justicia es la condición previa para la seguridad en la región»
La reciente reanudación del conflicto entre Irán e Israel, interrumpido por un frágil alto el fuego, hace temer una escalada regional, limitando las perspectivas de resolución entre el Estado hebreo y Palestina. «Esperamos que la Unión Europea ejerza todo su peso para llegar a un acuerdo de paz», dice la representante. Según ella, un acuerdo es posible solo si Israel «renuncia a la colonización» en Cisjordania y Jerusalén Este y acepta la resolución de la ONU de una solución de dos Estados. «La condición previa para la seguridad en la región es la justicia», afirma. «Hemos podido observar la centralidad de la cuestión palestina en el mundo porque es el ejemplo de una injusticia histórica que dura 77 años».
«Contamos enormemente con esta conferencia»
Para influir en las negociaciones, la embajadora apuesta por el fin de los acuerdos comerciales de la Unión Europea con Israel y hace un llamamiento al boicot de los productos de las colonias israelíes. A pesar de todo, persiste una esperanza: la próxima conferencia de la ONU sobre el Estado palestino. Prevista inicialmente para el pasado mes de junio, la conferencia se pospuso «por razones logísticas y de seguridad» tras el ataque israelí en Irán.
En esta ocasión, Emmanuel Macron planteó la posibilidad de reconocer el Estado palestino con la condición de que Arabia Saudita reconociera por su parte al Estado hebreo. «Contamos enormemente con esta conferencia, es absolutamente necesario imponer la paz», concluyó la embajadora.
Fuente: Public Sénat, 25/07/02